• logo efal
  • varl0009 ... el Espíritu Santo os enseñará todo y os recordará cuanto os he dicho" (Jn 14, 26) varl0009
  • bot_inicio BOTON_NOTICIAS BOT_HERRAMIENTAS BOTON_PENSAMIENTOS COMENTARIOS comunicados corazon
  • Ideario de Seglares claretianos

    varl0009

    Nuestra espiritualidad es la respuesta generosa, bajo la acción del Espíritu, al modo concreto de seguir a Jesús expresado en la vocación y misión que hemos recibido de Dios. Nuestra vida espiritual es el punto de confluencia del carisma y del compromiso misionero; donde se unen la llamada de Dios y nuestra respuesta personal a la misma (…) El Espíritu mismo, que ha sido enviado a nuestros corazones, es quien impulsa y dinamiza nuestra vida espiritual.(…) Ideario de los Seglares Claretianos. Nº28 En nuestra vida espiritual se funden en perfecta unidad todas las dimensiones de nuestra existencia: nuestra inserción en el mundo, nuestras responsabilidades y nuestras tareas temporales, nuestra acción, nuestra oración y nuestra vida sacramental, como expresiones inseparables de la realidad única e indivisible del amor con que amamos a Dios y a los hombres. Ideario de los Seglares Claretianos. Nº29

¿Cómo vivimos nuestra fe en el trabajo?

En mi caso particular en las dos vertientes de mi vida laboral (enfermera y secretaria del comité de empresa) intento, además de ser responsable con mis tareas, tener una actitud alegre, dinamizadora y positiva. Esto lo concreto en cosas sencillas, simples en sí mismas, poco destacables, pero que a los que comparten el trabajo conmigo les llama la atención.

 

Por ejemplo, entrar al trabajo con una amplia sonrisa y dispuesta a “trabajar” y no emplear frases “negativas” sobre el trabajo. Percibir el trabajo como una carga, desear que los lunes sean viernes, o contar las horas que faltan para acabar la jornada se concretan a menudo en expresiones que no contribuyen a valorar cada día como una oportunidad para realizar un mejor servicio, para aprender y compartir.

 

También me parece importante dar gracias a los demás por su trabajo, por su alegría, o su cercanía. En una empresa cada uno tiene su tarea y su responsabilidad y no es frecuente que te reconozcan lo que es tu obligación, pero como se suele decir: “a nadie le amarga un dulce”. (Laura Rodríguez)